Tanto el té verde como el limón son productos naturales que concentran diferentes beneficios para la piel, al presentar propiedades astringentes y antioxidantes. De esta forma, la integración de ambos productos puede resultar muy efectiva para combatir el acné a través de un método natural.
El té verde es una infusión que integra antioxidantes naturales que benefician la actividad celular, optimizando la salud cutánea y facilitando la regeneración de la piel. Asimismo, los taninos presentes en el té verde cumplen una función astringente, algo realmente muy beneficioso para las pieles que sufren de acné.
Por su parte, el limón aporta grandes cantidades de vitamina C, también de amplias propiedades antioxidantes. En el mismo sentido, favorece la regeneración de la piel y elimina de la misma la humedad acumulada en exceso. Al actuar en conjunto, el limón optimiza la absorción de las catequinas presentes en el té verde, siendo ideal de esta forma la combinación de ambos productos naturales para tratar el acné.
Distintos estudios científicos han concluido que un 70% de las personas que emplean té verde con limón contra el acné han obtenido resultados satisfactorios. Para preparar y aplicar este remedio natural se deben hervir 3 cucharadas de té verde seco en 1 litro de agua, para luego dejar descansar a lo largo de 15 minutos y sumar posteriormente el jugo de 1 limón.
A continuación se debe volcar la preparación en un recipiente de vidrio opaco, cerrándolo al enfriarse la mezcla y guardándolo en el refrigerador. Para utilizarlo se puede almacenar el producto en un rociador y aplicar sobre la zona con acné, o de lo contrario lavar en forma directa el área afectada. Lo mejor es aplicar a la mañana bien temprano y antes de acostarse por las noches.
Imagen: otramedicina.com
lunes, 9 de julio de 2012
miércoles, 4 de julio de 2012
Una boca sana
Preservar una boca saludable y limpia, junto a una dentadura sin problemas, es uno de los puntos básicos para nuestra estética y nuestra salud. Para ello es imprescindible seguir distintas pautas y consejos diarios, como por ejemplo cepillarse los dientes luego de cada comida o rasparse la lengua, evitando de esta forma el surgimiento de las bacterias que conforman el sarro.
De no seguirse estas pautas de higiene, los problemas más frecuentes que aparecerán serán los siguientes:
Imagen: salud.facilisimo.com
De no seguirse estas pautas de higiene, los problemas más frecuentes que aparecerán serán los siguientes:
- Caries: se trata de una grieta en el esmalte dental, por la cual se introducen las bacterias, generando su crecimiento.
- Gingivitis: es la conversión de la placa en sarro, introduciéndose entre el diente y la encía, logrando su inflamación y debilitamiento. Cuando no se recibe tratamiento, puede desembocar en inconvenientes más complejos.
- Halitosis: es el llamado mal aliento, que en la mayoría de los casos se origina por un cepillado incorrecto.
- Cepillarse los dientes tres veces al día, luego de cada comida.
- Emplear un limpiador de lengua para eliminar las bacterias que se depositan en esa zona, como mínimo una vez por día.
- Limpiar entre los dientes con hilo o seda dental o con cepillo interdental, como mínimo dos veces por semana.
- Utilizar un colutorio para el enjuague bucal, eliminando gérmenes y fortaleciendo las encías.
Imagen: salud.facilisimo.com
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